Poder


Poder… Poder… Poder… ¿Se pronunció alguna vez palabra más dulce para mis oídos? ¿Existe acaso algo que simbolice más mis deseos que el simple sonido de esas letras unidas en una sola palabra? Sólo el escribirla ha hecho que tenga una erección, que mis manos tiemblen y que mi pulso se acelere, que mi mente sueñe con placeres más allá de todo lo conocido. Cierro los ojos y planeo sobre el horror y la destrucción, sobre parajes arrasados por la ira y el odio... No he podido más, he tenido que masturbarme. Dicen que estoy loco, pero ¿existe algún placer mayor que el Poder de destruirlo todo y hacerlo?