La rueda del tiempo

En ese instante todos supimos que jamás volveríamos a vernos.
Desde nuestras cabinas pudimos ver como la rata mordía el cable principal de alimentación del ordenador mientras este hacía los cálculos para enviarnos en nuestro viaje en el tiempo.
Se produjo un corte de suministro en la fuente principal de energía cuando la rata murió electrocutada.
Arrancó la fuente auxiliar y los números con nuestro destino se sellaron en una cifra aleatoria en cada cabina.
El fogonazo del salto me obligó a cerrar los ojos por unos segundos.
Cuando los abrí, allí estaba de nuevo la rata comenzando a roer el cable.