¡Por Dios!

No consigo recordar qué es un “hada” pero sigo leyendo interesado. Aparecen más vocablos que me suenan y no consigo identificar: “ogro”, “duende”, “mago”… y mi imaginación vuela libre con esas palabras. De repente ruidos de alarmas rodean la casa, alguien derriba la puerta y una luz cegadora me impide distinguir nada a mi alrededor. Cuatro manos me aferran y, antes de que pueda hacer nada, me sacan en volandas a la calle. En el exterior puedo ver una pila de fuego hecha con mis viejos libros de fantasía. Al lado me espera una horca, los fanáticos religiosos cada vez tienen más poder.

GRACIAS

Gracias a todos los que de una u otra forma habéis pasado por aquí, gracias a los que me comentáis algo aunque rara vez tenga un hueco pra responder, es muy gratificante saber que a alguien ahí fuera alguna vez le gusta lo que uno hace. De verdad, gracias a todos, os deseo que en estos malos tiempos que cooren tengáis la mejor de las suertes, que la vida os sonría allá donde vayáis, y que estas sean las mejores Navidades que hayáis tenido hasta ahora y las peores de las que os quedan por vivir. Gracias.
¡¡¡¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!!!!!

No entiendo nada

No consigo recordar qué es un “hada”, pero me callo y sigo leyéndoles el cuento a mis nietos. Cada vez van apareciendo más palabras que desconozco: “ogro”, “duende”, “mago”… pero sigo haciendo como si nada, mis pobres nietos no tienen porqué sufrir con la enfermedad esa de su abuelo que le hace olvidar las cosas. Un cuento es un cuento y, aunque no entone bien porque no lo entiendo, ellos parecen disfrutar mientras leo. ¡Los quiero tanto! Hasta que un policía me separa de mis nietos con brusquedad y se los entrega a esa señora que no conozco de nada y que me mira con odio.

Por Amor

Mientras me abalanzo sobre ella puñal en mano ya sé que he fracasado. Como tantos otros antes que yo pensé que sería inmune a su atracción, a ese irresistible vórtice de amor con el que atrae a sus presas antes de comérselas, pero no, antes incluso de saltar ya la amaba, la amaba tanto que no existen palabras para expresarlo, tanto que repetiría mi sacrificio mil y una veces sólo por ella. Tanto, que sólo imaginarme que pueda devorar a otro se me hace infinitamente insoportable, así que le clavo el puñal hasta el fondo cumpliendo el encargo. La amo tanto…