El culo, el corazón y la baraja

No sabía que aquel culo era un corazón dibujado en su honor, lo cual no le hizo quedar como un corazón precisamente, sino más bien como el… Bueno, ya saben. Sin embargo no reculó en su osado intento y se lo jugó todo apostándolo a una carta. Hizo caso a una corazonada y le dibujó todo un futuro lleno de diamantes y corazones. Pero volvió su mala suerte, el trébol, inflexible, le mostró sólo tres hojas. Fue una pica clavada en el corazón que lo partió por la mitad y, quisiera o no quisiera, la verdad es que aquel corazón partido volvía a parecer un culo.