Detrás de ti

Antes de leer esto… ¿Has mirado a tu espalda? Entre todos esos que ves indiferentes en el vagón estoy yo esperando la oportunidad. ¿De qué? Te preguntas. Pero callo y me hago el distraído: leo un libro o giro la cabeza hacia otro lado para que no me descubras.
Mira otra vez, más despacio, escucha el traqueteo del tren, ese que ya te resulta familiar de oírlo repetido, igual de monótono que todos los días, pero ¿Y yo, me recuerdas de otros días? Tal vez mañana te fijes, pero quizás, sólo quizás, mañana ya sea tarde para los dos…