Por Amor

Mientras me abalanzo sobre ella puñal en mano ya sé que he fracasado. Como tantos otros antes que yo pensé que sería inmune a su atracción, a ese irresistible vórtice de amor con el que atrae a sus presas antes de comérselas, pero no, antes incluso de saltar ya la amaba, la amaba tanto que no existen palabras para expresarlo, tanto que repetiría mi sacrificio mil y una veces sólo por ella. Tanto, que sólo imaginarme que pueda devorar a otro se me hace infinitamente insoportable, así que le clavo el puñal hasta el fondo cumpliendo el encargo. La amo tanto…