La Castañera

Los copos de nieve caían sobre la acera arrinconando el habitual gris plomizo con una capa de pintura blanca. La castañera, de constitución frágil, se arrimaba a la lumbre, el frío ya le penetraba hasta los huesos. El caballero caminaba por la otra acera cuando llegó hasta su nariz el aroma de las castañas asadas, cruzó a la carrera y se paró frente al puesto. La anciana lo reconoció en seguida, era el juez ese que salía por la tele. En ese instante tomo la decisión: se abalanzó sobre él y le echó unas brasas por la espalda. El magistrado se sacudió y gritó como un poseso hasta que consiguió deshacerse del fuego que le quemaba.
Encerrada en la Prevención Municipal la viejecita sonreía, la gripe hacía que le doliese todo el cuerpo, pero al menos por un par de noches cambiaría los cartones por un jergón con mantas.

3 comentarios:

Ares dijo...

He Vuelto!
Se que estube desaparecido por mucho tiempo y que muchos dijieron que pasarin por aqui para seguir leyendome y lo siento,pero eh regresado y con cosas nuevas luego de varias cosas que fueron sucediendo a lo largo del tiempo.
En poco ire subiendo todo lo que vaya escribiendo y lo que eh llegado a escribir y terminar ya.

Por cierto!

Se que ya paso, pero feliz navidad y año nuevo a todos!

Saludos!

hatoros dijo...

Por lo menos,ella vio al juez.
Gracias por escribir.

Anónimo dijo...

Toma castaña !!! Ja, ja, ja... No dejes de escribir por los juegos que ya me he enganchado a esto.

Besos

LaTiadelaDragonaDeOro