Remorir

Llevabas muerta cinco días cuando recibí tu carta.
Tras dos semanas de casados te fuiste a Afganistán con las fuerzas de la ONU en misión de paz, necesitábamos el dinero. Cuatro meses más tarde los telediarios dieron la noticia, vuestro convoy había sido alcanzado por un cohete y habíais fallecido todos. Me sentí morir, lloré tus recuerdos, deseé haber sido yo el muerto y no tú, busqué fuerzas para acompañarte al más allá; pero siempre fui un cobarde.
Ahora leo en tu carta póstuma que me dejas por el sargento de la quinta compañía. Te odio, tú sólo has muerto una vez, yo dos.

6 comentarios:

Hector1564 dijo...

Muy bueno y dice mucho de la difusa barrera que hay entre el amor y el odio

Saludos

Cristian Mejía dijo...

Wow. me a dejado atonito, yo dejandome llevar por tu pena y luego me sacas eso, felicitaciones buenisimo.

Txemita dijo...

Buenas!!
Soy un apasionado de la literatura y de la poesia en particular aunque intento leer todo lo que cae en mis manos :)
Me encanta aprovechar los momentos que tengo de relax para leer un poco ya sea con libros, o por internet en blogs como este.
Tengo una web donde se puede comprar libros y donde yo suelo cogerme alguna cosilla sin la necesidad ni tan siquiera de salir de casa. Es muy comodo y facil. Espero que os sea de vuestro agrado. Un saludo y hasta pronto.

Amahelarte dijo...

Excelente blog...
otro de letras perdidas:
http://www.precioslibros.com
Saludos!

Vinueza S/N dijo...

Están buenísimos.

Juka dijo...

¡La firgen!

:_(