En el cine

“Esta vez no erraré el tiro”. Aquella frase, dicha por el malo de la película fue la excusa perfecta para agarrarme a Juan en el cine. Mis pechos se apretaron contra su brazo y pude ver como se le abultaba la bragueta al sentirlos. Más tarde, ocultos en un portal, hicimos el amor hasta que él no pudo más.
Al día siguiente, sentada de nuevo en el cine, esperaba la mágica frase que haría que me colgase del brazo de Pedro muerta de miedo. Afuera el cartel anunciaba una semana de prórroga, y yo ya tenía entradas para todas las sesiones.

3 comentarios:

no comments dijo...

Intento más picante que el mío...

Un saludo indio

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

genial... delicioso como siempre. buen finde

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

microrrelato de muy bella factura.

Te teletrasporta muy fácilmente y eso es esencial.

Por cierto, te añadí a mi lista de microrrelatistas.

saludos