Metamorfosis

“Bicho gafoso de mierda”, le dijo al primero que dejó. Y yo me operé de la vista.
Al siguiente le llamó “enclenque enfermizo”, y me apunté a un gimnasio hasta conseguir unos músculos envidiables. A otro le dijo que odiaba a los morenos, y yo me teñí de rubio.
La lista de sus ex crecía, y con ellos la lista de los calificativos: andrajoso, guarro, obseso, enano, gordo… Uno tras otro fui adaptándome hasta que llegase mi momento.
Hoy veo que se fija en mí y me acerco.
—Lo siento, soy lesbiana —me dice.
Mañana tengo que pedir cita para el cambio de sexo.

7 comentarios:

Alís dijo...

¿Estás seguro de que vale la pena? Mira que ser mujer es muy jodido. Ella tiene que ser muy especial para que compense... Muy bueno el relato. Te felicito. Un beso

no comments dijo...

Suerte en el concurso.

Un saludo indio

Adivín Serafín dijo...

¿Está seguro que el quirófano no tiene virus? Es peligroso hoy en día.

Alfredo J. Liebana Rado dijo...

Te vas a reir, pero a mi me pasó algo parecido, y ¡se me pasó por la cabeza! (durante unos tres o cuatro segundos, pero pasó)

Un abrazo muy fuerte (de los que crujen los huesos), y otro más contenido, pero no menos cariñoso, para Mayte y vuestros preciosos hijos.

Libros Gratis dijo...

Jaja ¿Quién no ha cambiado, o ha tenido la idea de hacerlo, por una persona determinada? Claro que no creo que seamos tan extremistas xD

Excelente relato!

Saludos,
Marcelo

Maria Coca dijo...

Jajajajajaja Buenísimo!!!!! Me encanta.

José Ignacio dijo...

Menos mal que no sugirió a nadie que se tirara de un puente.
Un saludo