viernes, 13 de noviembre de 2009

En el cine

“Esta vez no erraré el tiro”. Aquella frase, dicha por el malo de la película fue la excusa perfecta para agarrarme a Juan en el cine. Mis pechos se apretaron contra su brazo y pude ver como se le abultaba la bragueta al sentirlos. Más tarde, ocultos en un portal, hicimos el amor hasta que él no pudo más.
Al día siguiente, sentada de nuevo en el cine, esperaba la mágica frase que haría que me colgase del brazo de Pedro muerta de miedo. Afuera el cartel anunciaba una semana de prórroga, y yo ya tenía entradas para todas las sesiones.

Me pones mucho

- ¿Cuántos le pongo? -Mucho. -¿Mucho? -Sí, mucho, me pones mucho. -Disculpe, le he preguntado cuántos le pongo, no cuánto le pon...