Un mundo virtual

Un despiste en la autopista hizo que me saltase el límite de velocidad, al momento apareció el policía virtual informándome de la multa correspondiente. Como tengo contratado el servicio de reclamación, en cuanto el sistema detectó al policía surgió el espectro de mi abogado poniendo en duda su jurisdicción. Entre ambos se entabló una discusión que poco a poco iba subiendo de tono, llegaron incluso a hablar de alguna que otra malversación de fondos de recaudaciones. Fue entonces cuando llamó mi amante, más bien escasa de ropa, y su fantasma se unió a la fiesta dando un toque de morbo a todo aquello. El coche avanzaba en modo automático y yo me sentía incapaz de enterarme de lo que pasaba, así que activé mi yo virtual, pasé a la parte trasera del coche y me puse a dormir mientras los cuatro seguían gritándose en el parabrisas. Espero que todo se solucione.