Metamorfosis

“Bicho gafoso de mierda”, le dijo al primero que dejó. Y yo me operé de la vista.
Al siguiente le llamó “enclenque enfermizo”, y me apunté a un gimnasio hasta conseguir unos músculos envidiables. A otro le dijo que odiaba a los morenos, y yo me teñí de rubio.
La lista de sus ex crecía, y con ellos la lista de los calificativos: andrajoso, guarro, obseso, enano, gordo… Uno tras otro fui adaptándome hasta que llegase mi momento.
Hoy veo que se fija en mí y me acerco.
—Lo siento, soy lesbiana —me dice.
Mañana tengo que pedir cita para el cambio de sexo.