Depués del final

Me acerco y anoto sus nombres mirándolos en las chapas que cuelgan de los cuellos carbonizados. Eso es lo que me han dicho que haga y yo lo hago. Estoy solo. No recuerdo cómo vine aquí ni quiénes me mandan, tampoco me importa porque no me pegan. Los otros, los que ahora están muertos, me pegaban. Es lo que me han dicho, por eso tengo las heridas. Me han dicho que cuando termine me llevarán con ellos, y yo quiero irme, cada día se me cae más pelo. Tengo miedo a los hongos gigantes de ruido y polvo que poco a poco se acercan.

P.D.: Aunque el relato no parece prestarse a ello, a todos los que alguna vez pasáis por aquí os quiero desear lo mejor para este año que empieza: que se cumplan vuestros sueños, que la felicidad os coja de la mano y no os suelte ningún día. ¡Feliz año nuevo!

6 comentarios:

Codorníu dijo...

Qué texto, amigo. Chapeau.
No hace falta leer mucho de alguien para saber donde hay genialidad.

Yo también te deseo un Buen Año.

Saludos.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

me gustó mucho como está escrito, pero me falta algo más en el texto, no sé, me dio esa sensación.

buen trabajo.

Concha Signes dijo...

Me gusta pasarme por tu blog y leer tus escritos,tienes muy buenos trabajos.
Buen 2010 para tí tambien.
Saludos
Concha

Adivín Serafín dijo...

Lentamente le veo coger sus chapas. Está preparado para la siguiente misión. Voy sacando mi látigo para que su alma reconozca a su amo.

Alís dijo...

Seguir acatando incluso después del final... desalentador.
Buen relato, como suele ocurrir en tu casa.
Feliz año y un beso grande.

Maria Coca dijo...

Feliz año nuevo y que después del final venga un volver a comenzar.

Besos