El día de la marmota

-Por cierto, ¿hoy es domingo? ¿o es lunes? Ya no sé en que día vivo, desde que me jubilé ando muy despistada. Antes iba a comprar los viernes por la tarde cuando salía del trabajo pero ahora…
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La pantalla funde en negro y las luces del control se encienden.
-¿Cuánto crees que aguantará sin darse cuenta?
-No lo sé, de momento es todo un éxito.
-Seguimos líderes de audiencia, al menos mientras continuemos pagando a sus hijos.
-Veremos lo que dura. ¿Quién crees que se cansará antes, el público de ver todos los días lo mismo o ella de repetirlo?

Procrastinación

María lo dejaba todo para mañana: limpiar, ordenar, ir al médico, dormir… cualquier cosa podía esperar, así que al final tenía que hacerlo todo a última hora, deprisa y corriendo. Los exámenes los estudiaba siempre la noche anterior, la declaración de hacienda la presentaba el último día, se le acumulaba el trabajo y tenía que hacer horas extras, y no tuvo hijos porque se hizo mayor. Ya jubilada sintió la felicidad de no tener prisa, comía fuera de casa y una chica le hacía las labores del hogar, no había nada que retrasar… excepto la muerte. Cuando la dama negra vino a visitarla la encontró sentada al sol en una terraza de la Plaza Mayor, y no sé bien cómo lo hizo, pero creo que aún sigue viva.

Para mi ego :)

Visto que con el nuevo año escribo más bien poco, al menos me voy a alimentar el ego. Hace unas semanas se puso en contacto conmigo Marcelo Ferrando Castro, de Libros Gratis, y me propuso una entrevista de la que aquí tenéis el resultado, espero que os guste. He de reconocer que me hizo mucha ilusión porque es la primera vez que me entrevistan por lo que escribo, así que quiero darle las gracias a Marcelo desde aquí por su amabilidad, y aprovecho para dároslas también a vosotros que me leeis de vez en cuando.Y para que sigáis viniendo de vez en cuando a saludarme (que me hace mucha ilusión también), me hago el firme propósito de recuperar el ritmo perdido.
¡Hasta muy pronto! :)