El regalo



Había escrito cien veces te quiero en un palillo, con una letra tan minúscula que parecía imposible, sin embargo ahí estaba, legible si uno tenía buena vista. Debía de haberle llevado muchas horas de dedicación y delicado trabajo conseguir aquello, se la veía orgullosa de su obra.
Cuando él consideró aquel regalo como algo estúpido y sin valor y lo arrojó por la ventana con desprecio, tampoco nos pareció tan mala idea lanzarle a él detrás.