El mundo por un beso



¿Por qué siempre que tomaba la decisión alguien decidía jugar a los héroes? Allí estaba Mark, cenando a la luz de las velas en un restaurante carísimo, tratando de besar a Jennifer mientras un grupo de fantoches disfrazados y con los calzoncillos por fuera se dedicaba a golpearse y a lanzarse rayos. ¡Estaba ya harto de Nueva York, lleno de supervillanos y superhéroes!, aún no sabía cómo la ciudad se mantenía en pie. La gente aclamaba a sus salvadores sin mirar hacia los edificios medio derruidos que dejaban tras de sí.
Y él solo quería besar a Jennifer.
Pero era imposible entre tanto caos. Así que se fue al baño, se cambió, se puso el traje y la máscara, y se fue dispuesto a conquistar el mundo, era la única forma de que le dejasen tranquilo y pudiese al fin besar a Jennifer.

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