El poder invisible



La coge con sus propias manos y la parte en dos para hacerla algo más corta. Juanito escucha el crac que hace la rama al partirse y da un respingo presagiando el dolor de los azotes, casi al mismo tiempo gira su cabeza hacia Teresita para infundirse valor, nunca nadie sabrá que fue ella la que torturó al gato, ¡haría cualquier cosa por ella!
Teresita mira a Juanito desconsolada, los ojos húmedos. Es lo que se espera de ella. Pero por dentro se siente poderosa, exultante, inmensa. Ahora Juanito está en sus manos y va a pasar la primera prueba, solo espera que le dure mucho para poder disfrutarlo.

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