miércoles, 23 de enero de 2019

Sin filtro


Habría cogido alguna vez un hilván si no tuviera tanta prisa en hilar las ideas una tras otra para que ninguna se quedase en el tintero. Que no sé yo bien por qué las ideas tenían tanta prisa en salir ni la sinrazón de esa manía de meterse en el tintero, que bien podrían quedarse en el plumier o en el cajón del escritorio donde era más fácil encontrarlas. En fin, que no daba abasto con el trabajo, no había tiempo para hacer pruebas, había que soltar las ideas como venían. Así luego M. Rajoy decía las cosas que decía.

2 comentarios:

Alís dijo...


Jajaja
Qué dura la vida del escritor de discursos. Fue lo primero que pensé y luego me dije: qué va, habla el cerebro!
En cualquier caso es como la vida misma, en la que no hay tiempo de ensayos.

Un abrazo

Míchel dijo...

A todos nos juega malas pasadas el directo, pero a algunos más que a otros ;)

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—No es cierto que tengan siete vidas. —¿Quiénes? —Los gatos. —¿Por qué? —¿Por qué qué? —Que por qué los gatos no tienen siete vid...